Rituales
Un Ritual es una serie de acciones, realizadas principalmente por su valor simbólico, que es prescrita por una religión o por las tradiciones de una comunidad. El término “rito” proviene del latín ritus.
La auténtica Magia Blanca puede ayudarte en tu vida para conseguir lo que deseas.
Con la magia blanca puedes lograr algo tan importante como mejorar en todos los aspectos de tu vida. Incrementar tus ingresos económicos, apartar las energías negativas, eliminar influencias nefastas, atraer la abundancia, atraer la suerte, encontrar el amor, incrementar la salud, aprender a utilizar tus energías mentales, mejorar tu vida amorosa, atraer al tipo de persona que quieres a tu lado, hacer realidad deseos, mejorar en los negocios, atraer la amistad, incrementar tu alegría, mejorar tu salud, superar pruebas y exámenes, eliminar competencias en el amor, mejorar en los juegos de azar, atraer la fortuna, resolver tus problemas de dinero, mejorar en el trabajo, …….y un larguísimo etc.
Los hechizos, conjuros o encantamientos pueden hacerse con múltiples rituales mágicos, objetos, símbolos. No todas las formas de hacer hechizos, conjuros y encantamientos dan resultado. Para realizarlos de modo que den buenos resultados debe conocerse la teoría en que se basan estas prácticas mágica. Nosotros te diremos exactamente como hacerlo para que te de excelentes resultados.
Consejos de Rituales
Consejos importantes para que no fallen los rituales:
1. Para encender las velas o los inciensos utiliza siempre cerillas de madera, de cualquier otra forma no funcionará el ritual.
2. Procura utilizar siempre los ingredientes (velas, estampitas, aceites, etc.) indicados en las “recetas” y nunca otros aunque sean parecidos, pues dependiendo de ellos el ritual tendrá unos resultados u otros.
3. Cumple a la perfección todas las indicaciones de horarios, días o fases lunares en los que hay que llevar a cabo las recetas. El factor tiempo es vital a la hora de convertir en mágico el ritual.
4. Realiza los rituales siempre solo o, en su defecto, con personas de total confianza.
5. Cada vez que decidas hacer un ritual, concéntrate en él y sólo en él. No te tomes los rituales a juego, podrían jugarte una mala pasada.
6. Si el ritual da resultados positivos no olvides nunca darle las gracias al santo o dios que ha intercedido por ti.
Los rituales son practicas mágicas para conseguir algo. Los rituales nunca influirán negativamente si su intención a la hora de realizar el ritual es buena y positiva.
Hechizos y su historia
El hechizo o conjuro es un acto mágico que pretende producir efectos sobre la realidad mediante procedimientos sobrenaturales de carácter litúrgico o ritual. Cuando el objetivo del hechizo es adivinar el futuro se denomina sortilegio y cuando busca someter la voluntad de otra persona, encantamiento. Es componente sustancial de muchas religiones paganas y también forma parte de algunas religiones monoteístas como el Islam, mientras que otras como el Cristianismo prohíben explícitamente su práctica.
El hechizo procede de las creencias mágicas del Neolítico y viene practicándose desde entonces, a veces de manera abierta y otras clandestina. Era común en sociedades paganas, constituyéndose en actos oficiales de masas promovidos por las autoridades; una actividad que está bien documentada en numerosas fuentes históricas e incluso sobrevive algunas zonas, como las de religión vuduísta o chamánica originarias.
El hechizo ha sido comúnmente perseguido bajo la acusación de brujería, sobre todo en las naciones que tenían al Cristianismo por religión de Estado. Hoy en día su práctica se considera jurídicamente bajo el amparo de la libertad de creencias protegida como derecho fundamental por la mayor parte de legislaciones democráticas, si bien ello no impide que se persigan las estafas de importancia cometidas por supuestos “brujos” o “brujas” basándose en la credulidad o deseo de creer de muchas personas.
Típicamente, el hechizo consiste en una representación simbólica del efecto que se pretende conseguir bajo la invocación de una deidad. En sus orígenes y en algunos casos de la cultura popular, es un acto instantáneo sin una forma común. Tanto es así que supuestamente puede ejecutarse incluso de manera involuntaria, como ciertas formas de mal de ojo.
No obstante, en las creencias paganas desarrolladas adquirió y mantiene una estructura general que consta de seis partes:
” La preparación, durante la cual se disponen los lugares y materiales necesarios, y las personas que van a tomar parte en el mismo pueden realizar diversas actividades previas como el ayuno, la oración, etc.
” La apertura, que inicia el acto litúrgico o ritual creando un “entorno mágico” apropiado y solemne, produciendo simultáneamente un efecto de comunión entre las personas participantes.
” La invocación, en la cual se suplica o exige la cooperación de las fuerzas sobrenaturales que habrán de llevar a la realidad el hechizo.
” La ejecución, donde se realizan los actos mágicos ritualizados que constituyen el núcleo del hechizo y que pretenden modificar el curso de la realidad bajo la advocación de las entidades sobrenaturales invocadas.
” El sacrificio, en el que se ofrece a estas fuerzas sobrenaturales una ofrenda que puede ser simbólica o tangible para ganar su favor.
” El cierre, que da solemnidad a la clausura del acto y disuelve el “entorno mágico” creado durante la apertura.
Puede observarse con facilidad el paralelismo existente entre esta estructura y la liturgia de las religiones monoteístas más modernas, que probablemente se deriven de la misma. Un ejemplo claro sería la Misa cristiana. Hay actos de hechicería en las partes más antiguas de libros sagrados monoteístas como el Antiguo Testamento de la Biblia. El hechizo se hallaría, pues, en los orígenes de la liturgia sagrada de numerosas creencias contemporáneas.
Cuando el objetivo del hechizo y los medios empleados son considerados inmorales, ilegales o perniciosos por la sociedad donde se realiza, se le denomina de magia negra. Si por el contrario la sociedad considera inocuos sus objetivos y medios, es calificado como de magia blanca. En la actualidad, numerosas religiones neopaganas como la Wicca han recuperado la utilización de los hechizos y los reivindican.
A nivel popular, mucha gente los practica en privado aunque pertenezca nominalmente a religiones que los aborrecen, normalmente siguiendo las instrucciones de libros esotéricos o medios similares. También se realizan en consultas privadas, por lo común a cambio de un precio. Los objetivos que se pretenden alcanzar suelen englobarse en la popular trilogía salud, dinero y amor, aunque también son relativamente frecuentes los de venganza u odio.
Con toda probabilidad, el concepto de hechizo surge por la necesidad de asociación causa -> efecto propia de la mente humana milenios antes de que apareciera el método científico. Que al arrojar semillas surgiera una planta o al practicar el coito con una mujer naciera un bebé debió ser interpretado sin duda como un suceso sobrenatural durante miles de años. En ausencia del método científico, se establece una relación directa acto menor -> suceso mayor aparentemente mágico, que se va envolviendo en una liturgia hasta que pierde su sentido originario y, por asociación, surgen relaciones nuevas de carácter supersticioso que conforman nuevos hechizos.
La brujería o hechicería es la realización de actos rituales o gestos simbólicos que tienen por finalidad modificar hechos e influir en la vida de las personas. A los brujos o hechiceros se les atribuye poderes sobrenaturales innatos o bien adquiridos mediante trato con espíritus o demonios. En general se suele relacionar a las mujeres con esta práctica. La diferencia entre magia, hechicería y brujería es meramente histórica y la mayor impregnación de sentido maléfico en el término brujería se produjo durante la Edad Media y la Moderna.
Los hechizos más efectivos son los que se hacen en forma individualizada, de acuerdo a tu objetivo específico y tu situación personal, es decir personalizar el hechizo es muchísimo más efectivo que cualquier otro que esté al alcance de todos.
Historia de Hechizos
El rechazo de la magia como perniciosa (que prefigura la idea de brujería) se remonta a la antigua Mesopotamia y a Egipto. Así lo atestiguan la Biblia y el Código de Hammurabi (2.000 adC.). En la Era Cristiana se relaciona la magia con el culto al diablo o satanismo. Sin embargo, los practicantes y la antropología distinguen entre la magia blanca, tendiente al bien, y la magia negra, orientada hacia el mal.
El investigador Brian P. Levak, en el trabajo “La caza de brujas en la Europa moderna”, establece que cuando los europeos modernos (a partir del siglo XV) hablan de brujería, lo hacen en el sentido de magia en general, pero más frecuentemente en el de magia nociva. La campaña de la Iglesia Católica romana contra la magia, ya rechazada en los tiempos bíblicos, se convirtió así en cruzada contra personas a las que se acusaba de pactos con el diablo. A las brujas se atribuyeron desde asesinatos y propagación de enfermedades, hasta la destrucción de cosechas mediante la incineración de sustancias encantadas o la impotencia de un recién casado, escondiendo en su cama una correa con nudos. A esas prácticas se las llamaba, en latín, maleficia (maleficios).
Las habladurías populares decían en Europa medieval y moderna que las brujas se reunían con el diablo en el sabat o aquelarre, asamblea a la que llegaban volando en escobas encantadas. En el sabat se realizaban misas negras (parodia de la misa católica) y frecuentemente había orgías sexuales.
Las noches de brujas, que movilizaban supuestamente a todas hacia sus sitios de reunión en los montes, correspondían significativamente a las épocas del año en que, en el neolítico, se realizaban ritos de fertilidad, para lograr que la naturaleza no muriera en el invierno y concediera buenas cosechas en el verano. Las principales reuniones se celebraban el 31 de julio y el 1 de febrero. De este modo, la brujería permanecía subterráneamente ligada a las religiones panteístas germánica y celta.
La acusación de brujería era muy grave. Sirvió para culpar de herejía a muchos inocentes a fines de la Edad Media y comienzos de la Era Moderna. Miles de personas fueron conducidas ante tribunales civiles o eclesiásticos, y muchas de ellas fueron condenadas y ejecutadas, después de que se las obligaba a confesar mediante torturas, y sin derecho a defensa. Los investigadores ofrecen números muy distintos de ejecutados a lo largo de los siglos XIII, XIV, XV, XVI y XVII. Las cifras oscilan entre 100.000 y medio millón.
La oposición de la Iglesia a la magia fue un lógico desarrollo de su prédica para extirpar el paganismo de las antiguas colonias romanas. Pero a partir de la creación del Tribunal de la Inquisición, en el siglo XIII, la oposición y el rechazo se convitieron en persecución y enjuiciamiento sistemáticos, en el marco de la lucha general contra las herejías y disidencias, y con el fin de unificar la ideología y la práctica del catolicismo.
El instrumento más brutal destinado a dirigir la caza de brujas fue el “Malleus maleficarum”, el conocido “Martillo de las brujas”, escrito en 1486 por los monjes dominicos alemanes Heinrich Kraemer y Johann Sprenger. Este código indicaba cómo reconocer a las brujas (las manchas en la piel eran un signo, por ejemplo) y enseñaba contra ellas diversas formas de tortura. También instruía sobre cómo realizar interrogatorios intencionalmente confusos y contradictorios para desconcertar a las acusadas y lograr que finalmente se traicionaran y traicionaran a otras. Una paradoja del libro es su afirmación de que las brujas existen, y negarlo es incurrir en falta y hacerse sospechoso de brujería.
Especialmente notable es la descarnada misoginia del “Martillo…”, que se atenía al principio “la hembra es más amarga que la muerte” y sostenía la tendencia natural de la mujer al desenfreno sexual. Como el diablo es masculino, las mujeres no podían hacer otra cosa que sometérsele.
Una de las últimas cacerías de brujas tuvo lugar en Salem, Massachusetts, Estados Unidos, en 1692. Dieciocho personas fueron ahorcadas y dos murieron en prisión por acusaciones de brujería. Los procesos y ejecuciones de Salem fueron recreados por el dramaturgo Arthur Miller en una obra estrenada en 1953, cuando funcionaba una comisión que investigaba “actividades antiamericanas” (comunismo) en los Estados Unidos. Desde entonces, la expresión “caza de brujas” se aplica metafóricamente a cualquier persecusión de tipo ideológico.
Con el nombre de brujos se identifica también en América a los hechiceros, magos, médicos o chamanes de las tribus indígenas, que no practican magia nociva sino beneficiosa para sus comunidades.
Los días para efectuar los rituales y hechizos y las horas para hacerlos
Los Rituales que se explican a continuación deben ser usados como una “regla”:
1º) Los Rituales en los que se peda ayuda a una entidad o santo, para mejorar la salud de una persona, deben hacerse de día, desde el amanecer hasta media tarde. Pero si la circunstancia así lo requiere se podrá realizar en horas nocturnas, aunque el resultado será impredecible en algunos casos.
La magia es aplicar los conocimientos adquiridos durante nuestra vida, no sólo conocimientos de magia, sino que los que adquirimos de la observación diaria que todos nosotros hacemos.
Durante el día encontraremos a los espíritus que han de ayudarnos en el mejoramiento de la salud del enfermo y también encontraremos a los espíritus que han de “iluminar” al médico que está tratando al enfermo.
Jamás nadie puede decirle a un enfermo que deje de tomar las medicinas recetados por el profesional médico, ya que nosotros, los que estamos dentro del esoterismo, solo podemos pedir a las entidades que ayuden al profesional médico a que encuentre una solución para la enfermedad del paciente.
Los días de la semana ideales para pedir ayuda a los espíritus de la salud, son: Domingo, Lunes, Miércoles y Jueves.
Las fases lunares convenientes son: cuarto creciente y luna llena.
La faz lunar menos conveniente: cuarto menguante.
La faz lunar más peligrosa por el resultado a cosechar: luna nueva.
Cuando nos referimos a la fase lunar del día en que vamos a realizar el pedido a la entidad, no indica la hora, ya que siempre será en horas matutinas o las primeras vespertinas.
2º) Los Rituales de magia en los que solicitamos abrir caminos en lo laboral, para ayudar a una persona a conseguir un trabajo, se pueden hacer desde el amanecer hasta las primeras horas de la noche, debiéndose evitarse trabajar después de la medianoche.
Los días más convenientes son: Domingo, Martes, Miércoles y Jueves, aunque no hay inconveniente con los otros tres días.
Las fases lunares más beneficiosas son: cuarto creciente y luna llena.
La faz lunar no tan buena: cuarto menguante.
La faz lunar que si es posible, debemos evitar: luna nueva.
3º) En los Rituales en donde solicitamos un mejoramiento en lo económico para una persona, se debe hacer desde el anochecer hasta el amanecer, en una palabra, siempre de noche.
Los días más convenientes serán: Martes, Miércoles y Viernes, aunque los otros cuatro días no tendrán muchos problemas.
Las fases lunares más beneficiosas son: cuarto menguante y luna nueva.
La faz lunar no tan buena: cuarto creciente.
La faz lunar que deberemos evitar en lo posible: luna llena.
4º) Los Rituales en donde solicitamos un abre caminos para el amor, para ayudar a una persona que no tiene pareja ni desea a una persona predeterminada, se deben hacer desde el amanecer hasta las primeras horas de la tarde.
Los días mejores son los lunes, los viernes y los domingos.
Los otros días no son tan convenientes, aunque el sábado no es malo.
Las fases lunares más convenientes son: cuarto creciente y luna llena.
La faz lunar no conveniente: cuarto menguante.
La faz lunar que se debe evitar: luna nueva.
5º) Los Rituales en los que solicitamos la atracción de una persona para una pareja, se deben hacer desde el anochecer hasta el amanecer, es decir, siempre de noche.
Los mejores días son los viernes, lunes, sábados y martes, en ese orden, debiéndose evitar los días domingos.
Las fases lunares más convenientes son cuarto menguante y luna nueva.
La faz lunar no tan buena: cuarto creciente.
La faz lunar a evitar: luna llena.
6º) Los hechizos de lujuria, parejas inconvenientes, atracción de personas con compromisos estables, dominación de personas, ataques a enemigos, etc., se deben realizar en lo posible después de la medianoche y antes del amanecer. Los mejores días son los viernes, sábados, lunes y jueves, en ese orden, debiéndose evitar los días domingos.
Las fases lunares más convenientes son luna nueva y cuarto menguante, en ese orden.
Se deben evitar las fases de cuarto creciente y luna llena.
7º) Los Rituales de cortes de daños y devoluciones a origen de esos daños, se pueden realizar en cualquier día de la semana, siendo la mejor hora, las primeras del anochecer.
Las fases lunares para efectuar este tipo de ritual son: cuarto menguante, luna nueva, cuarto creciente y luna llena, en ese orden, siendo la primera de las nombradas de mejor.
Lugares para realizar rituales y hechizos
En esoterismo, existe un tema del que prácticamente no se trata y es de los lugares donde se pueden realizar los rituales y hechizos, pero sin embargo definir el lugar para efectuarlos, es de suma importancia ya que en función del ritual o el lugar elegido, podremos afrontar diferentes tipos de canalización tanto de nuestras energías como de otras y conseguir o al menos facilitar los objetivos que pretendemos; Los diferenciamos en tres tipos de lugares diferentes, teniendo cada uno unas características determinadas, estos tres tipo son:
1.- In situ.
2.- Lugar preparado al efecto y personal.
3.- Lugar energético.
In situ.- Es cuando tenemos que desplazarnos a un lugar específico en el que es necesario realizar un ritual para un fin determinado; estos tipos de rituales son bastante limitados en cuanto al nivel de energía que podemos mover, ya que lo normal es que solamente dispongamos de nuestra propia energía y de aquellos elementos que podamos transportar; son rituales complicados porque no sabemos que nos vamos a encontrar y a que tipo de energías tendremos que enfrentarnos por encontrarse asentadas en ese lugar, pero por contrapartida, son rituales muy efectivos ya que sentimos “in situ” las energías, aunque al mismo tiempo tenemos que contar con que el coste a nivel personal puede ser muy elevado. Nunca de deben hacerse este tipo de ritual para asuntos generales, sino que se deberá de utilizar para un tema muy concreto y un tanto especial.
Lugar preparado al efecto y personal.- Son rituales que se realizan en un lugar que tenemos preparado al efecto; es nuestro santuario, en el que contamos con todos los elementos necesarios para realizarlos y que nos sirven de apoyo. Son rituales en los que el coste a nivel personal es bastante bajo, las energías que se mueven pueden ser perfectamente controlables por el oficiante del ritual y a la vez son muy efectivos, sobre todo cuando se realizan de persona a persona; sin embargo tienen los inconvenientes de una difícil proyección al exterior y conllevan una gran dificultad para el movimiento de energías a nivel más general o global. Son rituales, digamos, muy locales.
Lugar energético.- Estos, son los rituales para realizar en lugares con una fuerza especial, ya sea al aire libre o en un lugar en que hayamos comprobado que las energías de la tierra no estén controladas y que puedan ser canalizas por el oficiante del ritual. Este lugar tiene como muy positivo la gran cantidad de energía de la que se puede disponer para después canalizarla y se pueden obtener resultados francamente interesantes, sobre todo a nivel global; pero sin embargo tiene como lo mas negativo, que suelen ser lugares de muy difícil acceso, de baja protección del oficiante y una gran dificultad para canalizar esas energías de gran entidad, a lo que además hay que unir con los pocos elementos con los que contamos, que habitualmente forman parte de los rituales para facilitar su efectividad.
Dependiendo de vuestra fuerza, de la energía con la que sabéis que podréis contar, de si vais solos o no y de cuales son vuestros objetivos, es cuando deberéis elegir el sitio adecuado.
De todas formas, tener siempre en cuenta que hay que estar muy seguros de nosotros, de nuestra fuerza y de que estamos en el momento óptimo energético y saber hasta donde podemos llegar para sacarle el mayor partido posible a la utilización y la canalización de las energías con ayuda de los rituales.
Importancia de los colores para hacer rituales
El color es uno de los factores más importantes en los rituales con velas, no importa su forma o tamaño
El color es la vibración de ondas lumínicas que nos ponen en contacto con las fuentes y poderes espirituales.
AZUL: Simboliza el honor, la tranquilidad, la inspiración, la verdad, la calma y la serenidad. Se recomienda encender muchas velas azules cuando se está angustiado o deprimido, ya que su color evoca la tranquilidad del mar, el susurro de sus olas y la profundidad de su color.
EL AMARILLO Y EL NARANJA: Se prenden velas de estos colores cuando se pide éxito en una acción que se vaya a emprender, ya sea un viaje, un negocio o un proyecto. Es el color de Mercurio: “El mensajero de los dioses”. El oro, el sol, el poder, el dorado: simboliza gloria, vida, alegría, luminosidad, fuerza y esperanza. Se recomienda encender una vela amarilla en momentos de oscuridad y tristeza, para recibir una luz que oriente un destino mucho más luminoso.
ROJO: Significa el amor y la pasión. Es el color de Marte. Es el calor, la creación, la victoria, la innovación y la salud. Una vela roja se prende para atraer el amor y mantener viva la pasión.
BLANCO: Evoca la limpieza y la pureza, es protección, paz, calma, modestia, recoge el aire y las energías negativas que algunas personas dejan. Se recomienda utilizar una de ellas para la rezar y hablar con Dios.
VERDE: Representa la vida, la naturaleza, la bondad, es el color de la prosperidad, inmortalidad, juventud, crecimiento, abundancia y equilibrio.
VELAS VERDE-DORADA: Para el dinero y las ganancias.
VELAS VERDE-BLANCA: Para la creatividad y la intuición.
VELAS VERDE-ROSADA: Para el crecimiento en el amor.
MORADO: Simboliza el lujo y el poder. es el color del planeta Júpiter que rige las religiones, la filosofía y la psicología. significa éxito, prestigio, reconocimiento social y elevación. Cuando se enciende una vela morada y una amarilla se atrae la riqueza, el dinero y el poder.
VIOLETA O LILA: Es el color de la perseverancia, el sacrificio y la piedad. Encender una vela de este color trae tranquilidad, cordialidad y un ambiente de calma y serenidad.
NEGRO: Representa el pecado y la maldad, el lado oscuro, turbio, maligno. Al unirse una vela negra con una blanca se evita que el mal deseado por otros hacia nosotros surta efecto.
GRIS PLATEADO: Denota madurez, seriedad, sabiduría, edad. Mezclando blanco y negro se superan los malos momentos, se neutralizan los males, las enfermedades, la pobreza.
ROSA: Evoca la ternura y el amor. Es el color de Venus, que rige todos los aspectos de la vida, representa la belleza, la moralidad, la confianza y la ingenuidad.
CARMELITA O MARRÓN: Se relaciona con la tierra. Significa naturaleza, solidez, solidaridad y práctica. es el color del signo virgo. Cuando se prende una vela de este color se contribuye a la siembra y cosecha agrícolas, para que sean abundantes.
DORADO: Oro, riqueza, poder, lujos; al encender una vela dorada y una verde, hace que las relaciones comerciales y los negocios sean prósperos y abundantes.
———————————————
ARTÍCULOS RELACIONADOS:
- Consejos para antes de iniciar cualquier ritual
- Recomendaciones importantes antes de realizar cualquier Ritual de Magia
