ALICANTE. El alcalde Alejandro Ponsoda era un hombre de profundas convicciones religiosas, pero también aficionado a otro tipo de creencias.
Durante los meses previos a su asesinato, el alcalde popular había recurrido a tres videntes, a los que confió los problemas que tenía con el equipo de gobierno.
La Guardia Civil ha interrogado también a estos tres adivinos, en un intento de obtener alguna pista sobre los problemas que aquejaban al regidor asesinado. La factura telefónica y una tarjeta de visita hallada entre sus papeles condujo a los agentes hasta el consultorio de un vidente llamado Mamadou Cisse en Madrid.
FUENTE: abc.es
El hombre, de nacionalidad senegalesa, guardaba en un cuaderno algunas anotaciones sobre sus charlas con Pondosa. Entre ellas, una que aludía a sus problemas con tres concejales: Juan Cano, Joaquín Montiel y Juan Iborra. La Guardia Civil también interrogó a una curandera de Ondara, a la que Ponsoda recurrió por problemas de salud, y a la dueña de un bar de Xirles que a veces le echaba las cartas de Tarot.
