Este ritual se recomienda especialmente para levantar nuestro ánimo en aquellos días que nos sentimos deprimidos.
Se puede realizar durante todo el año, en luna creciente o luna llena., ahora bien, el periodo de mayor efectividad se sitúa en los últimos días de invierno, cuando empiezan a brotar los primeros narcisos.
PARA REALIZAR EL RITUAL SE NECESITARÁ:
Un ramo de flores amarillas, o bien, pueden utilizarse flores amarillasplantadas en una maceta.
Velas amarillas o doradas, como mínimo tres, si se quiere aumentar la cantidad de velas se puede hacer siempre que el resultado del número final sea impar.
COMO REALIZAR EL RITUAL:
Encienda las velas. Coja el ramo de flores amarillas con las dos manos; primero utilice su mano derecha, seguidamente coloque su mano izquierda. Concéntrese en su olor, cuando el olor de las flores le resulte familiar; con el ramo sostenido en su mano derecha encienda las velas utilizando para ello una cerilla de madera.
A continuación, concéntrese en el color de la llama, imagine que está envuelto en un halo de luz dorada; y a medida que el color dorado entra en su mente, en su cuerpo, repita:
YO SOY LA LUZ DEL SOL
YO SOY LA FLOR QUE NACE A TRAVÉS DE SUS RAYOS.
Como mínimo tres veces, en intervalos de tiempo.
Si tiene encendidas más de tres velas, controle su respiración.
Sentirá: cómo en su interior, crece la felicidad y la serenidad; la luz le impregnará de pies a cabeza, repartiéndose por todo su cuerpo, al abrir los ojos, verá como la luz dorada sale por su cabeza y a continuación; diríjala a toda la estancia.
Terminado el ritual, ponga las flores donde pueda verlas con frecuencia los tres días siguientes.
Fuente: metirta

