La hechicería es aún una lucrativa actividad en Gambia y el Gobierno se vale de ella para controlar a las masas. IRENE SAVIO
BRUFUT
En un rincón del pueblo de Brufut, en la costa de Gambia, el brujo Abubacarr se balancea con aire engreído, rodeado de hierbas y brebajes.
FUENTE: elperiodico.com

