Los empresarios acuden cada vez más a videntes antes de emprender un negocio.
Julia inclina la cabeza y fija su mirada sobre las cartas del tarot. Las contempla despacio, concentrada, y comienza a interpretar sus figuras bajo la tenue luz de una lámpara de mesa. Su voz, pausada y rítmica, apenas es perceptible más allá de la tupida cortina roja que separa su más intimo cubículo con el resto de la tienda que regenta.Una esquina en la que a duras penas encajan una mesa y tres sillas alrededor de una mesa camilla.
En una de las paredes comparten estante figuras egipcias, imágenes religiosas, amuletos y fotografías de seres queridos. En la otra, un espejo de un hada sobresale por encima de la cabeza de julia. Se respira un intenso olor a incienso y la atmósfera hace olvidar por unos instantes que el visitante se encuentra en medio del centro comercial mas ajetreado de Coslada, La Rambla.
FUENTE: globalhenares.com

